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Luis Sanz: inspiración autóctona

Si de jóvenes puertorriqueños talentosos se trata, la música autóctona tiene que colocar en uno de los listones más altos al cuatrista y compositor Luis Sanz.

Los muchos méritos de este joven parecieran no guardar relación con su edad, pues apenas entra en la segunda década de su vida. Sin embargo, era de esperarse que el camino que empezaron a labrar sus padres Rosa González y Luis Sanz, continuara rumbo al éxito y al reconocimiento nacional e internacional.

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El pasado lunes en la noche, junto a sus compañeros y jóvenes músicos del Conservatorio de Música de Puerto Rico, el destacado cuatrista presentó el recital de graduación “The Next Generation” en el Teatro Bertita y Guillermo Martínez, localizado en la sede del Conservatorio en Miramar.

La presencia a esta velada evidenció el potencial y la pasión de los músicos en desarrollo y la natural desenvoltura de estos en el escenario. Indudablemente, no pudo escapar del sentir del público el excelente trabajo de composición que ejecuta Luis Sanz, pues todas las piezas expuestas durante la noche fueron de la autoría del experimentado joven, quien empezó las tonadas en el cuatro puertorriqueño a los cuatro años y a leer música al año siguiente.

Abrieron el espectáculo el clarinete de Erika Silva y el fagot de Nicole Maldonado. Enfrascadas en una “Conversación campesina” de tres movimientos, las jóvenes deleitaron al público especialmente con la emoción que demostraban al tocar sus instrumentos. Próximo, José Febus en el oboe y Jesuet González en el clarinete dieron vida a la composición “Neblina”.

Para terminar ese primer repertorio de solo vientos, “Danza Ladislao” estuvo a cargo de los trompetistas Darío Tabales y Carlos Guzmán; del trombonista Gabriel Suárez; de Heriberto Soto en la trompa y Héctor Quilez en la tuba. Desde el público, los receptores observaban con atención cada movimiento de los músicos y hasta se estremecían contagiados por el sentimiento que transmitían los intérpretes.

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A continuación, el moderador presentó “Variaciones del Seis Dorado”, una pieza protagonizada por instrumentos de percusión. Tras la ejecutoria, los músicos Jeremy Rosa, Amanda González, Gerson de la Rosa, Frederick Rodríguez y Christian Jiménez recibieron varios “bravo” de parte del público.

La próxima intervención, un “Suite Criollo”, estuvo dividida en tres partes: “Mazurca Rosa”, composición que Luis dedicó a su madre; “Variaciones del vals pasillo” y “Angelymar”, compuesta por el joven en honor a su novia. En esta ocasión, Luis Sanz se unió a los maestros del pentagrama nacional que estuvieron como invitados – Maribel Delgado en el cuatro y Apolo Ocasio en la guitarra – para hacer gala de la unión generacional que provoca la música.

Luego de un corto intermedio, el público pudo degustar la magistral composición en la que se entrelazaron el cuatro de Sanz y el resto de la orquesta. “Fantasía para cuatro y orquesta”, título de tal pieza, fue conducida por el director de la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico, Roselín Pabón. La última interpretación de la noche fue la del sencillo “Ponte en pie”, el cual es el tema principal y promocional del tercer álbum discográfico del dúo Hermanos Sanz titulado de igual forma y lanzado en 2014. La canción es una plena que también Luis orquestó y arregló para que fuera interpretada por la Orquesta Sinfónica de Puerto Rico y la Orquesta Filarmónica Arturo Somohano. En esta oportunidad, subieron al escenario José Nogueras y Lisvette Sanz para acompañar con sus voces los acordes de la orquesta sinfónica del Conservatorio.

cuatro

Desde la infancia, época en la cual Luis comenzó a curiosear con el cuatro, sus maestros auguraban que aportaría mucho a nuestra música puertorriqueña. Este joven y su hermana Lisvette han representado el País en España, Cuba, Estados Unidos, entre otros lugares. Los seises y aguinaldos que aprendió de pequeño han sido la base para convertirse en gran compositor.

Con un bachillerato en Composición del Conservatorio de Música de Puerto Rico, bajo la tutela del profesor Alfonso Fuentes, y con la actual oportunidad de realizar un segundo bachillerato en Música Popular en la Universidad Interamericana gracias a una beca, se sabe que a Luis Sanz aún le falta mucho por contribuir a la música autóctona.

Además, siendo instructor de cuatro, guitarra, tiple, tres cubano y bajo, seguirá inspirando a muchos otros jóvenes y niños, al igual que ha pasado con sus colegas del Conservatorio.

Por:Gabriela Ortiz Díaz / Fundación Nacional para la Cultura Popular

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